
En los últimos tres años creció de manera exponencial la navegación por blogs como una forma alternativa de consumo de contenidos digitales entre los usuarios argentinos. Ya sea con accesos directos a las direcciones a través del navegador o por medio de lectores de RSS como Bloglines o Google Reader, el surfeo por estos espacios supone una experiencia de conocimientos compartidos entre autor y su audiencia, pero también entre los mismos seguidores de esos espacios.
¿Cuál es la fórmula de los blogs argentinos de mayor renombre? Ciertos ejemplos como Mirá! apuntan a compartir hallazgos digitales y curiosidades, con todo el peso viral que genera el efecto novedad en Internet. Otros comparten con su comunidad de usuarios experiencias e información sobre cibercultura, tecnología y vida digital (Denken Uber, Fabio), pero también se despliegan registros más periodísticos (eBlog) y aparece la impronta del relato, la experiencia individual y colectiva, sumados a la persistente autorreferencia.
Estos blogs están en el “boca a boca”, se recomiendan y se interlinkean por algunas razones de fácil comprobación: construyeron reputación (y audiencia) en su campo de acción; ofrecen una agenda alternativa a los medios tradicionales y suman el diálogo directo con los usuarios, tienen un buen nivel de actualización; manejan el concepto de fragmentación (para facilitar la entrada al contenido) y contienen una propuesta multiformato.
Está a la vista, todavía son microcomunidades (el blog local de mayor tráfico puede llegar a las 5000 visitas diarias) y están lejos del nivel de audiencia de otras zonas web, pero muchas ya cuentan con respaldo publicitario, pueden convertirse en una fuente de ingresos a través del sistema de anuncios de Google y son la carta de presentación del autor frente a la sociedad online .
Los blogs (así como las redes sociales, los sitios wiki, las propuestas de content sharing y otros experimentos de la llamada Web 2.0) destruyen las barreras de entrada a la publicación de contenido (años atrás, restringida a especialistas con conocimientos técnicos de diseño y programación web), amplían las fronteras geográficas con la conformación de redes de confianza e interlinkeo , se manejan con interpelaciones directas al lector y amplían la libertad de expresión, entre otros puntos positivos.
En el debe están la excesiva tendencia a la publicación anónima -que afecta el concepto de autoridad como pilar de la valoración de un blog -, que por fortuna no se da en el caso de los blogs más populares, la falta de rigurosidad en algunos tratamientos informativos y la tendencia al rumor que se confunde con noticia. Para entender la lógica bloguera , el consejo es simple: navegarlos, comentar y animarse a crear el espacio propio.
Publicado en LA NACION. Mayo de 2008
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